
En el marco del Taller de Diseño Ergonómico, estudiantes de 4° semestre asumen el desafío de proyectar objetos sustentables, funcionales y seguros. El proceso exige la integración de principios antropométricos y biomecánicos, logrando que cada propuesta responda a las dimensiones, capacidades y limitaciones del cuerpo humano.
Melissa Maldonado Lagunes, Ana Mur Durazo y Ana Paula Obregón Campos
M. A. Claudia Margarita Sáez de Nanclares Vilchis

Contra_data nace como una experiencia multimedia itinerante que busca reimaginar y cuestionar el uso de la información personal en los sistemas de reconocimiento digital. El problema no radica únicamente en la recolección masiva de información ni en las formas en que esta se utiliza para generar valor económico. También reside en la opacidad y complejidad con las que operan los sistemas de reconocimiento, lo que dificulta que los ciudadanos comprendan, cuestionen y ejerzan control sobre la manera en que sus datos e identidades son procesados y utilizados.
A través del diseño especulativo y el diseño de futuros, la experiencia presenta una serie de dispositivos críticos que permiten experimentar los procesos invisibles que sostienen estos sistemas.
Asimismo, materializa narrativas y escenarios que facilitan reimaginar una relación más consciente, ética y humana con la tecnología, transformando esta problemática en una experiencia habitable.
contra_data entiende que el diseño ofrece vías para devolver la agencia a las personas al incorporarlas a una conversación crítica sobre el presente y los futuros que estamos construyendo.
El equipo está conformado por tres diseñadores de la Escuela de Diseño del INBAL, Víctor, enfocado en el desarrollo de narrativas transmedia desde la experiencia de usuario, articulando el lenguaje audiovisual como herramienta discursiva dentro del diseño social estratégico, Ernesto Chi, enfocado en investigación para el diseño, el diseño estratégico y visualización de datos que en conjunto se centran en hacer visibles fenómenos complejos y abordarlos desde perspectivas laterales y Sandie Hernández; su enfoque se centra en el diseño estratégico, UX/UI y diseño de futuros, con una mirada transversal e interdisciplinaria.
Ernesto Garcia Chi, Sandie Vanessa Medrano Hernández, Victor Garcia Espinola
Alejandra Mateos Gómez

Ecotono es un proyecto que se diseñó partiendo de la exploración de los miedos actuales compartidos de doce estudiantes de séptimo y octavo semestre de la Universidad Iberoamericana. Los miedos a ser reemplazados por la inteligencia artificial, a perder la capacidad de distinguir lo real de lo falso y a constatar que el modelo de desarrollo tecnológico actual está agotando los recursos que necesitamos para seguir existiendo.
A través del diseño especulativo y el diseño de futuros, el equipo lanza una provocación desde una ficción que propone un cambio de paradigma para imaginar un escenario futuro distópico-optimista. La propuesta es una experiencia sensorial interactiva que invita a la reflexión y al diálogo en el espacio público en dos momentos, uno que confronta desde lo individual y otro que propone un futuro distinto desde lo colectivo.
La pieza fue desarrollada de manera colectiva y multidisciplinaria integrando el diseño de ficciones, diseño sensorial y diseño de producto.
Laura Fernanda Miranda Gutierrez, Mariana Bissu Romano, Benjamin Farca Cohen, Jose Maria Hernandez Aguilar, Miroslava Martinez Muñoz, Fernanda Pasquel Ruiz, Angelica Arantxa Ramirez Alatorre, Alejandra Minerva Reyes Garcia, Charlotte Flavie Salgado Pendeliau, Ariela Shakalu Paz, Pamela Viñas Cepeda, Rosa Sarit Zonana Herrera
Claudia Contla, Rodrigo Segura Fuentes, Miguel Ángel Carrera

El proyecto Microhábitats explora cómo el diseño puede contribuir a fortalecer la salud, diversidad y resiliencia de los ecosistemas urbanos, reconociendo las relaciones de interdependencia entre insectos, plantas, suelo, agua y seres humanos. Frente a problemáticas derivadas de la urbanización —como la fragmentación de hábitats, la pérdida de biodiversidad, el sellado del suelo, la contaminación y la disminución de la conectividad ecológica—, el proyecto investiga qué condiciones permiten sostener comunidades de insectos benéficos y las funciones ecológicas que desempeñan, entre ellas la polinización, el control biológico, la descomposición y la regeneración del suelo.
Microhábitats propone entender el diseño como un puente entre lo humano y lo no humano, capaz de favorecer relaciones más simbióticas y menos extractivistas. El proyecto imagina áreas verdes urbanas que trascienden sus funciones de tránsito, descanso u ornamentación para convertirse en infraestructuras ecológicas multiespecie, capaces de proporcionar refugio, alimento y condiciones ambientales adecuadas para diferentes organismos.
Los doce microhábitats desarrollados funcionan como componentes de un sistema interconectado que articula refugios, vegetación, humedad, sombra, estrategias de comunicación y mecanismos de monitoreo. Más que objetos aislados, se conciben como artefactos adaptativos que pueden instalarse, observarse, evaluarse y modificarse de acuerdo con su desempeño ecológico. Esta aproximación reconoce que diseñar con sistemas vivos implica trabajar con incertidumbre, transformación y temporalidades que trascienden los ciclos convencionales del diseño. Asimismo, plantea modelos flexibles y replicables que puedan adaptarse a diferentes condiciones territoriales.
Dentro del proyecto, el diseño desempeña principalmente un papel de mediación, traduciendo conocimiento ecológico en decisiones materiales, espaciales y formales, y articulando procesos de investigación, prototipado, comunicación y planeación sistémica. De esta manera, el diseñador deja de centrarse exclusivamente en la producción de objetos para actuar como facilitador de relaciones entre especies, territorios, materiales y conocimientos.
Microhábitats propone una práctica de diseño orientada a generar condiciones que permitan sostener y regenerar la vida, contribuyendo a imaginar espacios urbanos más diversos, habitables, conectados y ecológicamente resilientes.
Talitha Mar Casillas Cerón; Sarah Mestre Canseco; María José Ayala Jiménez; Sofía Revuelta Vallarta; Kenneth Ángel Aguilera Gutiérrez; Ximena Sánchez Rojas; Iván Méndez González; Sofía Ortega Ramírez; Ana Victoria Olivas Córdova; Fernanda Vázquez Montufar; María Fernanda Velázquez Vilchiz; Iliana Karina Barrientos Castillo; Jorge Elías Santos Barquet; Denzel David Ramírez Soto; Isis Valentina Elenes Brooks; Neri Hinojosa Zepeda; Sara Alied Guerrero Pérez Vertti; Pablo Téllez Campuzano; Sofía Milena Silva Saucedo; Dulce María García Bonifacio; Ana Sofía Castillo Alarcón
Gerardo Sandoval Osio coordinador, Alessandra Savina, Andrea Soler, Miguel Arjona, Oscar Miranda, Miguel Ángel Jiménez

Arquitectura en Cornell AAP promueve prácticas de diseño creativas y críticas con impacto social y ambiental. A través de investigación rigurosa, colaboración interdisciplinaria y pensamiento independiente, forma estudiantes capaces de transformar los entornos construidos y naturales hacia futuros más justos y sostenibles.
Jamie Chen, Lydia Gu, Isabella Hernandez Sayago, Jaclyn James, Brooke Kenworthy, Audrey Lau, Ivy Lei, Simran Maredia, Charlie McDonell, Roy Park, Leonor Robalino, Lillian Casazza, Zachary Stephens, Kerui Zhang, Victoria Zhao
Marcos Escamilla-Guerrero

S.E.N.S.O surge como un proyecto colaborativo desarrollado por Valentina Bojalil Márquez, Paulina Escalante Díaz y Alison Vizcaíno Rico, en el marco de los Seminarios de Investigación en Diseño de la Facultad de Diseño de la Universidad Anáhuac México. El proyecto exploró críticamente las dinámicas de consumo asociadas a la moda rápida y la manera en que la aceleración, la inmediatez y la gratificación instantánea configuran nuestra relación con la compra y el uso de la ropa.
A partir de esta investigación, S.E.N.S.O propuso el Laboratorio de Compra Consciente, una experiencia orientada a interrumpir el automatismo del consumo mediante pausas que permitieran buscar, sentir y reflexionar antes de comprar. La ralentización se convirtió así en una estrategia de diseño al introducir el tiempo en el que habitualmente se busca acelerar.
De esta exploración surge el temporalizador de proceso de teñido textil, una pieza que traslada la reflexión sobre la pausa desde el consumo hacia la propia materialidad y los procesos de transformación.
El dispositivo diseñado por Valentina Boajalil utiliza el goteo como una forma de hacer visible el paso del tiempo. En lugar de medirlo, propone experimentarlo a través de la espera, la acumulación y la transformación progresiva de la materia. El teñido ocurre lentamente y deja una huella que registra su propia duración.
El temporalizador propone reconocer la espera no como una interrupción, sino como algo que el diseño también puede configurar.
Valentina Bojalil Márquez
Paulina Sierra Salazar, Liliana Ceja Bravo, Angélica García Estrada y María Fernanda Azuára Hernández